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LA PALABRA HECHA PELOTA, SEGÚN WALTER VARGAS

LA PALABRA HECHA PELOTA, SEGÚN WALTER VARGAS

Por Walter Vargas

Alejandro Duchini consta en el mundo de los curiosos. Pero no es cualquier curioso. Nada más lejos de Duchini que portar la insaciable sed de quien acumula objetos sin ton ni son. Duchini es un curioso orientado, formado, conceptual, igual de perfilado en sus inquietudes como de advertido de las inquietudes de sus eventuales lectores. Por ejemplo, los lectores de La palabra hecha pelota, un libro que comprende 14 entrevistas a personajes de oficios variopintos que comparten un mayúsculo interés por el fútbol: Hernán Casciari, Tomás Abraham, John Carlin, Julio Frydenberg, Osvaldo Bayer, Pablo Alabarces, Teté Coustarot, Mónica Santino, Eduardo Sacheri, Ariel Scher, Juan Sasturain, La Mona Jiménez, Horacio Elizondo y Miguel Rep.

Acaso Santino sea quien tenga un menor grado de notoriedad, pero no una menor autoridad y profundidad para analizar el futbol como anclaje cultural en la Argentina en general y en particular entre las mujeres. Es una devota hincha de Vélez, fue jugadora y dirige un equipo femenino en la Villa 31. Si se la refiere es por la originalidad de sus observaciones en tiempos de un masivo acercamiento de las mujeres al corazón del fútbol mismo, indicador que también por cierto enriquece Teté Coustarot a la hora de evocar los orígenes de su devoción por Boca y una fidelidad que rechaza interferencias.

Pero cada quien alimenta un fuego que igual se vale de las respuestas y de las conjeturas que de las francas perplejidades. Alabarces, por caso, sostiene que uno de los mayores problemas que afrontan los investigadores es que nadie sabe qué es un hincha. Abraham, a su vez, postula que hay dos tipos de hinchas: “el triunfalista, que es un idiota, y el que sufre”. El periodista Carlin, un británico que vivió en Buenos Aires y hasta se hizo seguidor de Excursionistas, afirma que en ningún lugar del planeta el fútbol se vive con el fervor de la Argentina e Inglaterra. El historiador Frydenberg nos recuerda una verdad que a menudo olvidamos: que el futbol es esencialmente un fenómeno multiclasista.

¿Dónde residen los méritos de Duchini? Amén de la elección de los personajes, un vital elemento, en el clima de confianza que promueve con cada entrevistado y en el bien sazonado plato de su corpus periodístico y de su propia condición de futbolero. He ahí la fragua de un libro capaz de cumplir con lo prometido: jugar a pensar el fútbol y hacer goles de todos los colores.

PABLO ALABARCES: ROCK, FÚTBOL Y AGUANTE

PABLO ALABARCES: ROCK, FÚTBOL Y AGUANTE

El sociólogo, uno de los más prestigiosos del país, es uno de los entrevistados en el libro La Palabra Hecha Pelota (Galerna), donde refiere a diversas temática de su especialidad en vinculación con el fútbol. A continuación, la parte en la que charlamos sobre rock nacional, barras, hinchas y “aguante”.

Por Alejandro Duchini @aleduchini

-Estabas trabajando en otro aspecto de la cultura popular, que era el rock. Incluso escribiste libros al respecto. ¿Cómo se cruzan el rock y el fútbol en tus estudios?

-Es una historia compleja. Porque hasta la llegada de la democracia los estudios de cultura popular se hacían en clave peronista, a través de los grandes intelectuales peronistas, como Aníbal Ford, Jorge Rivera y Eduardo Romano. Lo que les preocupa a ellos, hasta el año 85, aproximadamente, es en realidad la cultura de masas: el radioteatro, la radio en general, el periodismo, la gauchesca, la poesía popular oral, algo del cine; de la música popular, el tango. El rock no les interesa. Quien aparece entre el 83 y el 85, en otra serie, porque no era peronista, es el sociólogo Pablo Vila, que inventa los estudios de sociología sobre música popular en Argentina. Se empieza a estudiar al rock nacional con la llegada de la democracia. Pero igual hay mucha otra música popular a la que nadie le da bolilla: hay que esperar veinte años para que se trabaje en la cumbia, en el folclore. Pero sigue sin prestársele atención al deporte. En los 90 empiezan las investigaciones sobre fútbol: las hacemos, en paralelo, Julio Frydenberg y yo. Nos conocimos recién en el 95 o 96 y en el 98 sacamos el libro Deportes y Ciencias Sociales. Ya desde el 2000 aparece toda una generación nueva de gente que empieza a estudiar al deporte y comienzan a tener circulación los trabajos de Archetti. De hecho, sus primeros trabajos se publican en 2001. Muy tarde. Entre otras, se publican en la revista Punto de Vista, de Beatriz Sarlo.

tapa la palabra hecha pelota-¿La cultura del aguante pasa del rock al fútbol o al revés?

-No está claro dónde empieza. Está claro, sí, que hoy se encuentra en ambos campos. No sólo en el del rock, sino en todo el campo de la música popular. Aparece en la cumbia y en el concierto de rock. No me animaría a decir que surgió en el rock y pasó al fútbol, sino más bien que pasó del fútbol al rock. Lo claro es que a finales de los 80, comienzos de los 90, rock y fútbol iban por carriles separados. Inclusive en el 81, cuando viene Queen a la Argentina, Maradona sube al escenario y eso, entonces, dio mucho de qué hablar. Era algo por demás sorpresivo. Maradona es como el puente. Es una especie de primer rockero futbolista, el primer ídolo futbolístico que tiene el rock. Ahí empiezan lazos comunicantes muy fuertes. Por más que el fútbol tomaba canciones de rock, el rock no podía futbolizarse. Había salvedades: Spinetta tocaba con una camiseta de la Selección o de River, por ejemplo, pero no se sabía de qué club eran hinchas los rockeros. Después todos se vuelven maradonianos. En el Mundial del 94 se produce aquella visita a la concentración argentina de Fito Páez y Andrés Calamaro para cantar con Maradona. Y ya se trata de un circuito aceptado. En el 95 recuerdo haber publicado una nota breve en una revista de la facultad afirmando que había una confluencia en el sentido de que los nuevos públicos eran más futboleros y rockeros. Sin embargo, creo que falta aún hacer un trabajo más minucioso sobre el tema.

-¿Cuáles son las bandas que mejor reflejan ese pasaje fútbol-rock? ¿Los Violadores? ¿Los Redonditos de Ricota? ¿Otra?

-Ambos grupos son contemporáneos. Los dos surgen durante la dictadura. Y en los 90 aparece la reivindicación de Maradona, que cumplía con todos los requisitos: “irreverente”, “drogón”; y la condena moral del uso de la droga en el rock no iba. “Le hizo un gol a los ingleses con el fucking meñique y encima es bostero”, dijo Juanse, con onda de que era el rockero perfecto. Como te decía, Maradona fue el gran puente en todo esto. Poco antes, en los finales de los 80, la sociedad argentina estaba cambiando a los santos piques. En eso, cambiaban también los públicos. Creo que entre mediados de los 80 y comienzos de los 90 hay un cambio de público en un sentido más rico. El fútbol tiene un público más rico, ya no es un fenómeno de clases medias y populares sino también de clases altas. Los más jóvenes son más rockeros en ese cambio generacional. Eso permite una transferencia más fuerte. En los 80 también empieza a crecer la cumbia, lo que se verá recién unos años más tarde. Hoy eso se refleja en lo que escuchan los futbolistas que vienen de orígenes más populares, en las canciones de las canchas.

LA CANCHA PERONISTA

LA CANCHA PERONISTA

Por Alejandro Duchini

Raanan Rein es, además de historiador, autor de dos libros muy buenos. Uno de ellos es Los bohemios de Villa Crespo (2012, Sudamericana), en el que cuenta la historia de Atlanta. El otro acaba de publicarse a través de la UNSAM (Universidad Nacional de General San Martín) y se titula La cancha peronista. Se trata de una copilación de casi 300 páginas en la que distintos intelectuales refieren a los vínculos entre el fútbol y Perón. Sobre eso hablamos en el siguiente reportaje, tras el cual podrán ver quiénes escribieron y sobre qué temas en La cancha peronista.

-Cuando empezó a armar La cancha peronista, ¿cuáles eran sus principales dudas?

La cancha peronista tiene su génesis en un libro mío anterior, Los Bohemios de Villa Crespo, dedicado al Club Atlético Atlanta. Al escribir la historia de Atlanta y analizar el proceso de peronización que atravesaba el club a partir de 1946, pregunté a varios colegas y amigos qué pasaba en otros clubes de fútbol en aquellos años. Frente a la falta de respuestas satisfactorias, decidí juntar a un grupo de investigadores para trabajar sobre varios clubes y entender sus relaciones con el Estado en tiempos peronistas y las luchas internas que sucedían en su seno.

-¿El peronismo fue el movimiento político que más aportó al deporte argentino?

-El interés de los políticos en el deporte en general, y en el fútbol en particular, precede al peronismo y en este sentido el peronismo representa una continuidad con los años 20 y 30. Sin embargo, ningún otro gobierno antes de la elección de Perón había dedicado tantos esfuerzos, dinero y energía en la promoción del deporte y en el intento de sacar rédito político del mismo. Esta nueva política peronista logró aumentar el número de los participantes en las actividades deportivas, profesionales o amateurs, de hombres y mujeres, adultos y niños, en la Capital Federal y en el interior. En este sentido tuvo un impacto positivo sobre la sociedad argentina. Por otro lado, esta política deportiva a menudo conllevaba presiones políticas sobre atletas, jugadores y dirigentes de clubes deportivos.

la_cancha_peronista-¿Cuál es el mito más impuesto entre peronismo y deporte en Argentina?

-El más común tiene que ver con la completa peronización de varios clubes y con el severo castigo sufrido por aquellas entidades que resistían las presiones estatales. De hecho, este libro revela que ningún club se transformó en una entidad peronista y, al mismo tiempo, que ninguno logró mantener una autonomía completa. Todos se peronizaron en una u otra medida.

-Usted cuenta que Perón pregonaba la práctica del deporte. ¿Cuáles fueron, a su criterio, los pro y los contra de esta prédica?

-En la política deportiva del primer peronismo, se notaba por un lado el impulso democratizador del populismo argentino, y a la vez su carácter personalista y autoritario. Esta política resultó en el aumento de la práctica deportiva, pero también supuso la instrumentalización política del deporte por parte de las autoridades nacionales.

-¿Les interesaba a los dirigentes de clubes alejarse de la política en aquellos años peronistas? ¿Era posible eso?

-A lo largo del siglo pasado, los dirigentes de los clubes de fútbol intentaban conseguir beneficios de las autoridades de turno, prestándoles su apoyo sin perder por completo la autonomía de sus instituciones. Entre los clubes analizados en esta compilación, River Plate es el que más se peronizó, mientras que Estudiantes de La Plata fue el que ofreció una mayor resistencia a las presiones estatales, hasta que fue intervenido en 1952.

-¿Cuál fue, de todos los textos recopilados y publicados en La cancha peronista, el que más le llamó la atención y por qué?

-Uno de los mayores aportes del libro es el análisis estadístico que ofrecen Mariano Gruschetsky y Julio Frydenberg de la evolución de la masa societaria en los clubes de fútbol argentinos en los años 40 y 50. También el artículo de Claudio Panella sobre Mundo Deportivo, que llegó a competir con El Gráfico, ofrece una nueva mirada sobre la prensa gráfica y su rol en aquellos años.

-Hay un mito, y sobre él refiere Jorge Bernetti en su texto El cilindro de Avellaneda: el estadio más peronista. ¿En qué punto cambió su mirada histórica de esa cancha después de leer a Bernetti? ¿Quedó estigmatizado Racing en esos términos, teniendo en cuenta que no pocos fueron los clubes que también recibieron beneficios del gobierno peronista?

-Esta compilación desafía el mito acerca de Racing como un club excepcional. Efectivamente, se muestra que la política deportiva del primer peronismo beneficiaba a muchos clubes de fútbol en la Capital Federal y el interior del país. Obviamente las preferencias de algunos dirigentes peronistas a favor de “sus clubes” tuvo su influencia, pero la línea general fue la de apoyar el desarrollo de todas las entidades.

-¿Qué similitudes hay entre el uso del deporte en los años peronistas y el Fútbol para todos de ahora?

-Los lazos entre la política y el fútbol preceden al peronismo, y también lo sobrepasan. Sin embargo el primer peronismo marcó un nuevo capítulo en la historia deportiva del país y reforzó la vinculación entre las distintas expresiones de este movimiento populista y el fútbol. Lo mismo sucedió, por ejemplo, en los años 90 durante las presidencias de Carlos Saúl Menem, al igual que sucede hoy en día bajo el kirchnerismo.

-¿Qué idea le queda de La cancha peronista una vez terminado?

-La compilación de este libro me ha convencido de la necesidad de continuar ahondando en el estudio académico del deporte argentino y su importancia y repercusiones en la sociedad desde las perspectivas histórica, sociológica y antropológica. La pasión argentina por el fútbol no ha recibido hasta el momento suficiente atención por parte del mundo de la investigación académica.

 

AUTORES QUE ESCRIBEN EN LA CANCHA PERONISTA

  1. Raanan Rein. Uso y abuso del deporte en la década peronista.
  2. Claudio Panella. Mundo Deportivo: la mirada peronista del deporte argentino.
  3. Julio Frydenberg y Daniel Sazbon. La huelga de jugadores de 1948.
  4. Mariano Gruschetsky y Julio Frydenberg. Evolución de la masa societaria en los clubes del fútbol argentino (1940-1960)
  5. Lucie Hémeury. “¡Politiqueros, no! ¡Sanlorencistas, si!”. El Club Atlético San Lorenzo de Almagro en la era peronista.
  6. Mariano Gruschetsky. Don “Pepe” y Perón, ¿un solo corazón? El Club Atlético Vélez Sarsfield durante el primer peronismo.
  7. Claudio Panella. Gimnasia y Esgrima La Plata: simpatías peronistas en una ciudad “contrera”.
  8. Jorge Troisi Melean. Solo contra todos: Estudiantes de La Plata frente al peronismo.
  9. Rodrigo Daskal. Todos unidos triunfaremos: River Plate y el peronismo.
  10. Jorge Luis Bernetti. El Cilindro de Avellaneda: el estadio más peronista.
  11. Alex Galarza. Boca Juniors, su dimensión social y el pueblo trabajador.
  12. Raanan Rein. Bohemios y justicialistas: El Club Atlético Atlanta.
  13. Mariano Gruschetsky. Fútbol y clubes en tierras socialistas: el Club Talleres de Remedios de Escalada durante el primer peronismo.
  14. Franco Damián Reyna. Espectáculo deportivo, dinámica asociativa e intervención estatal en el fútbol cordobés durante los años peronistas.