SE REEDITÓ UN CLÁSICO: DÍGANME RINGO

Escrita por en Destacadas, Libros

Por Alejandro Duchini

@aleduchini

-Escucháme, Carlos –dijo ringo- Tenés que pedir una suite para vos solo en vez de esta habitación compartida.

-Nooooo, dejá. Yo estoy bien así.

-Pero Carlos, cuando viajás tenés que pedir una asiento en primera, como yo –insistió Bonavena.

-¿Y con quién juego a las cartas? Yo prefiero viajar con todos los demás.

Pero tenés que hacerte valer. Por mi última pelea cobré cien mil dólares. Y vos tenés que hacer lo mismo. Ya no podés pelear por menos de cien mil dólares, como yo.

Monzón se sacó entonces la servilleta del labio, miró fijo a Ringo y le dijo suavemente:

-Yo también cobro cien mil dólares por pelea. Pero gano siempre.

La anécdota, que no deja de provocar una sonrisa, pertenece a uno de los mejores libros de boxeo. Díganme Ringo fue escrito por el periodista Ezequiel Fernández Moores en 1992 y acaba de ser reeditado. Es una joya que excede a ese deporte. Si fue un privilegio leerlo cuando salió, lo sigue siendo ahora. Es más que una biografía de Oscar Natalio Bonavena. En sus páginas hay una clase de periodismo gráfico y una historia de una época del país. Hablan periodistas que estuvieron con él y llegaron a conocerlo. Se les suman testimonios de otros allegados a Ringo. No faltan tampoco los datos de época. Es un libro completo por dónde se lo mire. Que ahora, en su nueva edición, sumas nuevas imágenes.

Esta reedición coincide con los 40 años de su muerte, que se cumplirán el próximo 22 de mayo. Justamente es su fallecimiento el tema con el que se abre el libro. “El velatorio del boxeador fue uno de los más multitudinarios que conoció Buenos Aires. Sin embargo, Ringo no le había dado a la Argentina las glorias de un título mundial. Tampoco deleitó a especialistas y aficionados con despliegues técnicos. ¿Cómo explicar el rol protagónico que su figura ocupó y ocupa en el imaginario popular?”, ambienta primero y se pregunta después Fernández Moores en esas primeras páginas. Lo que sigue es una magistral descripción de los pasos de Ringo hasta que dejó de dar pasos. Un disparo acabó con su vida. Enseguida empezó el mito. Quince meses de prisión para el guardaespaldas Ross Brymmer, quien luego fue liberado. Aparecen el poderoso Joe Conforte y su mujer, Sally Conforte, quien no ocupa un lugar menor en la historia. Polleras, dinero, juego. Un cóctel explosivo que salpicó a Ringo. Páginas después una frase poderosa: “Todo mafioso que se precie de serlo debe poseer tres cosas para demostrar que alcanzó el éxito: una rubia, un caballo de carrera y el contrato de un boxeador”.

Lo que continúa es un velatorio en el Luna Park, 100 mil personas llorando en Buenos Aires y el descanso final en la Chacarita. Huracán, la familia, el amor por la madre, las pastas, los programas que lo buscaban y sus frases populares. Lo que se sabe y lo que se piensa. Lo que pudo ser. Lo que no fue. En pocas páginas, Moores cuenta el final para aclarar quién era y qué significaba Bonavena. Luego arma un rompecabezas con anécdotas, datos históricos y fotos. No falta el humor:

“-¿Le dieron mucho en su carrera?

-Sí, me dieron arriba y abajo. Arriba del ring me dieron golpes, pero abajo me dieron plata”.

Sus bravuconadas y excesos son moneda corriente en el texto.

Hay también menciones a incidentes callejeros. Uno de ellos, en pleno centro porteño. Otro, cuando se escapó de un policía. El recordado periodista especializado en boxeo Julio Ernesto Vila fue quien le advirtió que el agente tomaría el dato de la patente. “No te preocupes. Atrás no tengo el número”.

Su amiga Zulma Faiad lo define ante Fernández Moores: “Era bueno pero no boludo. Era un hombre de barrio, donde se nos enseñó la palabra dignidad, eso de no dejarte tocar el culo”. Para ella, “era un bonachón, un bebé, Don Fulgencio. Era como ese policía que sale en televisión, el Superagente 86 ése”.

Díganme Ringo hace un análisis de época y presenta luego las estadísticas del boxeador. Cuenta qué fue de la vida de gente que tuvo incidencia en Bonavena. Describe cómo murió su mamá, Doña Dominga, en 1987. Qué pasó con otros boxeadores que de alguna forma estuvieron ligados al protagonista de esta historia y hace referencia al Luna Park. Traza, de esta forma, un panorama hasta 1992, cuando se escribió, dejando cierto reguero de melancolía.

Desde entonces la historia continuó su camino y más de veinte años después de esa publicación original, y a través de la pequeña editorial Periodistas Viajeros, el libro reaparece.

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Díganme Ringo se vende a través de las redes sociales. Se lo puede solicitar a través de diganmeringo@gmail.com, www.facebook.com/diganmeringo y por @diganmeringo. El precio de venta es de 220 pesos. Los puntos de entrega se encuentran en Microcentro, Recoleta, Belgrano y Villa Urquiza. También hay envíos nacionales e internacionales por correo.

 

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