Novelas salvajes

Escrita por en Libros

La historia se llama La Propuesta y forma parte de Relatos Salvajes, la película de Damián Szifrón de la que habla medio país. Trata sobre un pibe de familia de plata que con su auto de lujo atropella a una embarazada. Esa escena no se ve. Lo que aparece en el film es la discusión que se arma entre Oscar Martínez –padre del chico-, Osmar Núñez –el abogado, tramposo-, Diego Velázquez -el fiscal, corrupto- y Germán de Silva -el casero, quien se hará responsable del hecho a cambio de una suma de dinero-.

Todos trabajan de manera brillante. Pero el papel de Velázquez es el que me importa ahora. Porque cuando su personaje entra en el andamiaje del chantaje y el dinero, uno no puede más que sentir impotencia. Pero eso no es todo. Uno sabe que esa es la justicia que tenemos. A punto tal que cada vez que aparece un culpable en algún hecho delictivo, siempre queda la sospecha sobre si estamos ante la verdad.

Adrian ArgentoEsa impotencia que comentaba es la misma que se refleja en uno de los libros más lindos que llevo leídos en lo que va del año. Se llama La primera piedra y lo escribió Adrián Argento, un licenciado en kinesiología que vive en Río Negro y al que por suerte se la da también por escribir. La historia fue finalista del Premio Clarín de Novela y justifica ampliamente haber llegado a esa instancia.

No conocía de qué se trataba ni a su autor, hasta que me llegó un mail con el siguiente mensaje: “Hola Alejandro. Muchas gracias por aceptarme. Te contacté porque me gustan las notas que publicás y porque quiero enviarle mi novela a alguien de Revista Nueva, ya que soy lector de la revista, vivo en el interior y noto que le dan lugar a la gente del interior. No sé a quién se la puedo enviar ni a qué dirección. Si vos me podés dar una mano con eso, te agradezco mucho. Te pego el link de Editorial Sudamericana, donde sale la ficha técnica del libro por si querés darle una mirada antes de responderme. Muchas gracias. Un abrazo. Adrián Argento”.

Son casi 200 páginas que unos días después tenía en mi casa, con una dedicatoria en la que se lee: “Para Alejandro, con afecto, te dedico mi novela. Un gran abrazo a la distancia”.

La primer piedra

Yo estaba leyendo un par de libros que tenía que comentar para La Gaceta y entonces le pedí que me espere a que termine, así leía el suyo y le daba apenas mi opinión. Empecé en cuanto pude y la terminé en cuanto pude. El libro es buenísimo. Inmerso en el relato, el que lo lee no puede abstraerse de la impotencia que genera un accidente fatal. A Santiago, el protagonista, que lleva una vida de plenitud familiar, en la que toda parece funcionar sobre ruedas, de pronto lo atrapa la tragedia. El hijo de una familia bien maneja un auto y choca justo al suyo. Él baja a comprar el diario camino a sus vacaciones. En ese momento se produce el choque. Dentro del vehículo quedaron sus hijos y su mujer. Todos mueren. Y el tipo no puede más de dolor. Pero al tiempo quiere salir, empezar de nuevo. Al menos lo intenta. Y el dolor se transforma en venganza. No voy a contar cómo termina la historia. Sí les voy a decir que es muy denso todo lo que allí se cuenta. Y que está muy bien escrito. Y que no se van arrepentir si la leen. Todo lo contrario.

Y también voy a decirles que agradezco que se produzcan ese tipo de casualidades, como que un escritor vea una nota mía y sin conocerme me mande un mail y me permita, así, llegar a una historia tan buena.

Ah, me olvidaba: Adrián además es del Rojo.

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