MARADONA EN DISTINTAS VOCES

Escrita por en Libros, Notas

Dado que hoy Diego cumple 55 años, quisimos recordarlo según algunos de los catorce entrevistados para el libro La Palabra Hecha Pelota (Galerna), de Alejandro Duchini. De allí sacamos los testimonios de Tomás Abraham, Hernán Casciari, John Carlin, Osvaldo Bayer, Pablo Alabarces, Teté Coustarot, Mónica Santino, Eduardo Sacheri, Ariel Scher, Carlos La Mona Jiménez y Miguel Rep.

SEGÚN TOMÁS ABRAHAM
No podés pensar igual de Maradona durante toda esta trayectoria. Creo que ya Maradona tiene una historia, una biografía. Es transparente. Es un tipo muy jugado. Ya no es un jugador. ¡Es jugado! Maradona está jugado. ¡Vive en Dubai! ¿Qué quiere decir todo eso? Vive en Dubai y le hace un juicio a Rocío Oliva desde ese país. Es un tipo interesante, complejo, que se peleó con todo el mundo. Así que parece un personaje anarco, un héroe anarquista. En este momento tengo mucho aprecio por él. Es un tipo desprotegido, que además tuvo la suerte de no morirse aunque mucha gente se lo pedía para hacer de él un mártir, como Gardel, y no se murió. ¿Te imaginás si se hubiera muerto cuando le pasó aquello del corazón? Hubiera sido Gardel. La Avenida 9 de Julio llevaría su nombre. Pero es una bestia. Siguió. Vivió años en Cuba. ¿Qué mierda hizo en La Habana? Vivía con Coppola. Jugadísimo. Pasó por la cocaína. Brilló en el Napoli. Fue el mejor jugador del mundo. Hasta llegó a director técnico de la Selección. Un desastre fue aquel partido con Alemania. No pensó nada, el tipo. Fue director técnico de Mandiyú y de Racing. Maradona no es un genio, pero es genial. Y cada vez siento más simpatía por él y menos por Messi. Pero no lo voy a comparar con Maradona. Una vez me preguntaron por Maradona y dije que “juega casi tan bien como Messi”. Maradona ni siquiera es eso, superó al héroe trágico. Es un héroe shakesperiano, un loco. Cualquier cosa, hace. ¿Qué hace en Dubai? ¿De qué labura? Hasta el gobierno argentino lo nombró embajador sin cartera. Tiene hijos, no tiene hijos. Llega a Ezeiza y le da una patada en el culo a un periodista. Es paranoico, psicópata. Y como todo paranoico dice cosas que son ciertas. Se saca la foto con Chávez, tiene la foto del Che Guevara…

SEGÚN HERNÁN CASCIARI
Tenía 23 años. Estaba en tremenda crisis emotiva, personal. Y puse en pausa esa crisis un mes antes del Mundial porque me interesaba mucho por el Coco Basile y por Maradona y porque estaba absolutamente convencido de que lo íbamos a ganar. Era una crisis que estaba a punto de explotarme la cabeza. Sabía que si ganábamos el Mundial esa crisis no iba a ocurrir. Y después del partido con Grecia, estando en un departamento en Congreso, creo que fue el periodista Enrique Moltoni el primero que dijo que había un doping positivo de un jugador argentino y queríamos saber quién era. Y Moltoni contó que el jugador era Maradona. En ese momento, por más que clasificamos, la crisis se me vino encima. Fue como que alguien le sacó la pausa a mi crisis. Y agarré una mochila y me fui al carajo. Sobre eso hice un cuento que se titula “Lado A: música ligera”. Me pasó absolutamente como lo cuento ahí. Estuve mucho tiempo rodando. Una de las cosas más emocionantes de ese viaje fue encontrarme con Filloy el día que cumplía 100 años, el 1 de julio del 94. Eso me reconcilió con esa crisis o me ayudó a empezar a superarla. Fue el día en que Diego dijo que le cortaron las piernas. Una cosa tremenda. Trascendía absolutamente el fútbol.

SEGÚN JOHN CARLIN
Maradona es lo que es. Como futbolista hay muy pocos que me hayan encantado más. El problema es que se haya convertido en un emblema más allá del fútbol. Fue un gran futbolista, ¡pero dice cada pelotudez..! Y que en un pueblo de gente tan preparada como Argentina, pese a todos los quilombos que tuvieron, de repente aparezca este tipo que dice tantas pelotudeces… El error es pensar que porque fue un gran futbolista también es un grandísimo analista, pensador… Es absurdo, es como enfermizo. Maradona fue un grandísimo futbolista y lo veneraré toda mi vida por lo que fue en ese rol. Hay uno o dos que quizás estén a su altura; tal vez Pelé. Pero de ahí a transformarlo en un emblema, en santidad… Lo que está claro es que Argentina es un país que está muy debajo de su potencial. Siempre va de la catástrofe a la gloria; nunca en la estabilidad. Tiene todo a favor, más que casi cualquier otro país de la tierra. Tiene un altísimo nivel educativo e igual se jode. Es un espectáculo único, desesperante, frustrante. Es un delirio (…). Obviamente que estará siempre ese debate de si Maradona fue el mejor, o Pelé o Messi.

SEGÚN OSVALDO BAYER
Porque a partir de entonces (años 80) se dio rienda suelta al negocio. Pasó de todo en esa década. River armó un gran equipo con Fillol, Kempes, Passarella y Tarantini, salió campeón un club chico como Ferro y a la vez la venta de jugadores al exterior no se pudo parar. También es la década en la que los grandes tienen graves problemas financieros. River muy endeudado y Boca peor, casi quebrado. San Lorenzo y Racing se fueron al descenso. De esos años me gustaron mucho los equipos que armaron Independiente, Argentinos y River, que fue campeón de todo. Y se ganó el Mundial del 86, con un Maradona genial.

SEGÚN PABLO ALABARCES
A finales de los 80, comienzos de los 90, rock y fútbol iban por carriles separados. Inclusive en el 81, cuando viene Queen a la Argentina, Maradona sube al escenario y eso, entonces, dio mucho de qué hablar. Era algo por demás sorpresivo. Maradona es como el puente. Es una especie de primer rockero futbolista, el primer ídolo futbolístico que tiene el rock. Ahí empiezan lazos comunicantes muy fuertes. Por más que el fútbol tomaba canciones de rock, el rock no podía futbolizarse. Había salvedades: Spinetta tocaba con una camiseta de la Selección o de River, por ejemplo, pero no se sabía de qué club eran hinchas los rockeros. Después todos se vuelven maradonianos. En el Mundial del 94 se produce aquella visita a la concentración argentina de Fito Páez y Andrés Calamaro para cantar con Maradona. Y ya se trata de un circuito aceptado (…). En los 90 aparece la reivindicación de Maradona, que cumplía con todos los requisitos: “irreverente”, “drogón”; y la condena moral del uso de la droga en el rock no iba. “Le hizo un gol a los ingleses con el fucking meñique y encima es bostero”, dijo Juanse, con onda de que era el rockero perfecto. Como te decía, Maradona fue el gran puente en todo esto. Poco antes, en los finales de los 80, la sociedad argentina estaba cambiando a los santos piques. En eso, cambiaban también los públicos.

SEGÚN TETÉ COUSTAROT
Como hincha de Boca, siento que es fantástico que él también sea del mismo equipo, que haya jugado para nosotros y que tenga esa relación de afecto tan enorme con Boca. Al mismo tiempo, todavía me asombra, aunque me parece que se menciona más a Messi, que Maradona siga siendo la referencia de Argentina. En donde sea, lo mencionan. Me pasó en los lugares más increíbles. Recuerdo que hacía un programa de El Gourmet gracias al cual viajaba por toda América. Estábamos en Colombia, en un lugar muy alejado de todo. Pero muy alejado, ¿eh? Íbamos a ver un lodge de pesca y llegamos en avión y luego subimos a otro avión más chiquito y después a un barco para llegar a una reserva indígena, perdida, en la que no sé ni si tenían televisión. Y ahí, cuando dije que era de Argentina, todos me dijeron “Maradona, Maradona”. Ahí te das cuenta cuál es el grado de su popularidad. Estaban totalmente alejados de la civilización y sin embargo reconocían a Maradona. Y eso se repite en todos lados del mundo, más allá de que Messi hoy también es una referencia fuerte (…). Palermo es fantástico. Me gusta mucho. Es a quien más tuve posibilidad de conocer. Por eso puedo decir que me gusta cómo es afuera y adentro de la cancha. Maradona me parece que es como un buscapié: nunca se sabe para qué lado va. Es fantástico haberlo visto jugar y todo lo demás, pero en la vida en general siempre te pone en una situación de expectativa para saber hacia dónde irá. No tendría certezas. Se ofende mucho y todo eso.

SEGÚN MÓNICA SANTINO
Es difícil no apasionarse (con el fútbol). Ese cuento se lo leí un montón de veces a las chicas. Fontanarrosa le pone palabras a ese sentimiento. Que después venga Serrat y diga lo que dice del fútbol, o que Rod Stewart haya llorado de emoción porque el Celtic de Glasgow le ganó al Barcelona, habla de lo que genera el fútbol. Porque el fútbol nos iguala. Nos pasa a todos lo mismo. Las pibas de la 31 se emparejan. No puedo ni imaginarme lo que habrá sentido Maradona haciendo dos goles a los ingleses. Es fantástico cómo se puede hacer justicia desde el juego.

SEGÚN EDUARDO SACHERI
El jugador que más me emocionó fue el Diego, el que más me maravilló es Messi y el que más quiero es Bochini. Ahí tenés mi Santísima Trinidad. De Maradona con el Mundial 86 hay poco para agregar. Lo cuento en ese texto que se llama Me van a tener que disculpar, que es mi credo en relación a ese tipo. Y es lo que creo. No es idolatría, porque la idolatría no me cierra por ningún lado. Ni con Maradona ni con nadie. Es gratitud, y por lo tanto respeto y silencio, nacido por lo que me despertó en el Mundial de México.

SEGÚN ARIEL SCHER
Me fascinaban los jugadores de Talleres de Córdoba que estuvieron en el partido contra Argentinos Juniors, el día del debut de Maradona. De casualidad, ese día estuve en la cancha, porque en aquellos tiempos del secundario yo iba mucho a ver partidos con tres compañeros. Y esa vez fuimos. Ya somos millones los que vimos el debut de Maradona ante Talleres. A ese partido fui con Mario y con el Beto Naftali, que cursaban segundo año conmigo, en el Nacional 19, de Devoto. Cada tanto me cruzo con el Beto, que es médico, y recordamos aquella tarde para estar seguros de que estuvimos.

SEGÚN LA MONA JIMÉNEZ
No lo banco más a Maradona, como ser humano, como persona. Es imbancable. Cuando habla siempre tira mierda. Pero como jugador de fútbol nada que ver con Messi. Diego se ponía la camiseta y corría y corría y corría. En ese aspecto, le lleva la ventaja del corazón por la camiseta. Este pibe, si no fue campeón del mundo ahora, no creo que en Rusia pueda serlo. Este Mundial era su oportunidad, su año, su momento. Aparte casi éramos locales. Nada que ver con Maradona, que llevaba un plus con la camiseta de Argentina, algo que no tiene Messi, que siente más la camiseta de Barcelona. Ya está gastado, Messi.

SEGÚN HORACIO ELIZONDO
Vas a escuchar a un montón de árbitros que cuentan que llegaron al arbitraje por haber sido jugadores frustrados y de esa manera están ligados al fútbol. Yo no siento ninguna frustración de no haber sido jugador, porque es algo que descarté a temprana edad. Nunca me sentí frustrado. Tal vez a los 13 años, cuando dejé, pero después se pasó. Ahí, entonces, nace esa gran vocación. ¿Y qué quería hacer con todo eso?, me preguntaba. Y es un poco como lo de Maradona cuando le preguntaron qué quería hacer y dijo que soñaba con ir a un Mundial. Bueno, lo mío fue exactamente lo mismo. Ya soñaba con el Mundial.

SEGÚN MIGUEL REP
Los años 80 son Maradona. Aparte Diego tiene casi la misma edad que yo. Creo que es un año mayor. Es una especie de compañero de vida. Entonces hay veces en que uno tiene peleas consigo mismo pero, al mismo tiempo, empatiza con Diego. Es tremendo lo que pasa. Recuerdo haberlo detestado en el 77 o 78 porque le tocaba la colimba y lo exceptuaron porque jugaba al fútbol. “Hijo de puta”, decía mientras pensaba que a mí me iba a tocar el servicio militar. Al final me salió número bajo pero yo vi el acomodo. Lo sufrí. Maradona es parte de mi cuerpo, también. El pechito inflado. ¿Viste que hay jugadores que son un hito corporal y hay como una imitación? Hoy se imita mucho a Messi, cuando se agacha, esas cosas. Y Diego corporalmente, y en su momento, fue una postura: el gallito. Yo sentí ese cuerpo. Y lo sentí con mis limitaciones en el fútbol. Me parece una gran metáfora de los 80 y parte de los 90. Estuve en Boston, en el 94, viviendo de cerca lo que pasó en aquel Mundial. Creo que como dador de alegrías y de grandes tristezas, Diego es muy importante en el fútbol mundial y en el fútbol argentino. Por otro lado, lo amo y lo odio. A veces tiro en contra de Maradona, porque rompen tanto las pelotas con él. Pero siempre vuelve. Es como Robocop, como Terminator. El tipo siempre está volviendo.

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