MALDONADO, DEPORTE Y COMPROMISO

Escrita por en Notas

Por Alejandro Duchini.

“Tiene que haber un compromiso con la vida. Represento a una comisión en la que hay gente que piensa de diferente manera. De todos modos no planteé el tema como una discusión política a favor o en contra del Gobierno, sino como una apuesta a la vida para que no haya más desaparecidos. Tenemos una plantel con personas que estuvieron de acuerdo con apoyar este reclamo. Ante cualquier desaparición saldría a comprometerme para que haya justicia por alguien que sufra algo similar”. Esto me decía sobre su postura ante el caso de Santiago Maldonado el presidente de Temperley, y también cineasta, Alberto Lecchi la semana pasada, mientras tomábamos un café por una entrevista que me encargaron para la revista El Gráfico de noviembre.

Lecchi es alguien comprometido con los reclamos sociales. Estuvo en la Plaza de Mayo cada vez que se hizo una marcha para pedir por Maldonado desde su desaparición, el 1 de agosto. “Me siento orgulloso del plantel que tenemos. Jugadores muy unidos. Hay muchachos que tienen un programa de radio con los que intercambio libros y charlas (Ignacio Bogino y Leonardo Di Lorenz conducen Final de juego, los martes de 20 a 22 por FM Urbe 97.3, de Lomas de Zamora; antes también estaban sus colegas Gastón Bojanich y Leo De Bortoli). Y otros no tienen programa de radio pero están comprometidos. No fue problemático tomar la decisión de salir a reclamar. Fue una decisión unánime, y rapidísima”, recordó sobre el 27 de agosto, cuando el equipo salió a la cancha con una bandera en la que se leía “Aparición con vida de Santiago Maldonado ya”. El partido lo ganó River, 1 a 0. Pero fue lo de menos. Lo importante fue el mensaje que se repitió en varias canchas, aunque podría haber sido mayor. Los jugadores de San Lorenzo hicieron lo mismo ante Racing. Y los hinchas de River reclamaron desde la popular en el encuentro ante Banfield.

“Hay de todo en el fútbol: en el deporte pasa lo mismo que en la sociedad, como en el cine, donde hay directores que se comprometen y otros que no. Hay un director que ganó el Oscar y podría llamar a conferencia de prensa para decir cosas en favor de la industria y nunca lo hizo. Es lo que pasa en todo el país. ¿Cuántos se comprometen con causas sociales? Si hubiese más gente comprometida habría cosas que no sucederían”, opina el directivo de Temperley que a fin de año dejará de serlo.

La semana pasada, cuando Messi y sus compañeros de la selección aseguraron la clasificación argentina al Mundial con el 3 a 1 ante Ecuador, fue un alivio ver una bandera con el mismo reclamo. La pelea contra la impunidad traspasaba fronteras.

Arquero del Tigres, de México, Nahuel Guzmán, convocado para el seleccionado, apareció en Ezeiza con una remera desde la que también se preguntaba dónde está Santiago Maldonado. En la previa del choque con Uruguay, el entrenador Jorge Sampaoli no escapó al tema. “Por mi generación y todo lo que viví, molesta que lo de Santiago Maldonado no esté resuelto. Apoyamos desde acá por su aparición”.

“Me duele que Argentina parezca estar adormecida. El pueblo tendría que salir a la calle y hacer una manifestación increíble. No puede ser que volvamos a los años donde nos secuestraban y mataban, y nadie se animaba a decir nada. Yo nunca vi a un presidente que haya viajado tanto, como este. Viaja más que un jugador de fútbol… Pero bueno, todos tenemos que hacernos cargo, y pensar bien a quién votamos. Lo del voto castigo no sirve. Hoy hay tantos corruptos, como los hubo antes, como los hubo siempre. Argentina no ha cambiado nada. Eso es un cuento como el de Caperucita…” es el texto que, por estas horas y redes sociales mediante, difundió Diego Maradona.

El ambiente deportivo no estuvo (ni está) prendado exclusivamente de la pelota. Hubo jugadores, dirigentes, hinchas y periodistas que se sumaron al reclamo que mantiene en vilo al país y que en estas horas tiene un nuevo capítulo con la aparición de un cuerpo que, supuestamente, es el de Maldonado.

Al mismo tiempo hubo -hay- una camada de jugadores que hicieron silencio y no se comprometieron, hinchas que se volvieron repetidores de los medios de des-comunicación, dirigentes que pusieron trabas ante la inminencia de un reclamo y periodistas que dejaron muy mal parado al periodismo: corrieron tras la primicia sin importarles nada: el martes 17 el tema era quién anunció primero que apareció un cuerpo en el río Chubut; el miércoles 18, la meta estaba en quién afirmaba primero si era Santiago Maldonado. En el medio, morbo. Un canal mostró las fotos de las manos, un periodista exageró gestos por parte de quien manejaba el coche que lo trasladaba. Entre los politicos, ni hablar del mal gusto, la soberbia y la vergüenza ajena que causó Elisa Carrió al comparar el tema con Walt Disney ni los Leuco, que le contestaron con un “claro”.

Señalar estos hechos sirve para comparar y comparar sirve para entender que hay quienes intentan hacer las cosas bien. A veces no salen, pero sigo apoyando a los que intentan. No me quedo en el resultado ni me olvido de los otros, los que por egocéntricos se vuelven sicarios. Pero como me dijo ayer el escritor mexicano Benito Taibo, de visita en Argentina, lo bueno es que haya lugar para creer. “Más que optimismo prefiero llamarlo esperanza. Acaba de suceder un terremoto en México. La sociedad mexicana casi entera pensaba que los de las nuevas generaciones, los millennials, eran egoístas, llenos de resabios, y que no tenían la vista hacia el futuro. Pero ellos fueron quienes salieron a la calle a salvar vidas de desconocidos, a dejar lo mejor de sí mismos. Eso es esperanzador”, ejemplificó Taibo. Y después: “La sociedad civil organizada es la única que podrá cambiar a la sociedad actual, porque ya sabemos que los partidos y los políticos no harán nada. Las sociedades saben qué necesitan y qué les conviene”.

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