LOS GUSTOS FUTBOLEROS DE SERRAT Y SABINA

Escrita por en Libros, Notas

Por Alejandro Duchini.

“Y cuando gana el Barsa cree que hay Dios y es azulgrana”, le dedicó Joaquín Sabina a su amigo Joan Manuel Serrat en su canción Mi primo el Nano, del disco Yo, mi, me contigo. El fútbol es una constante para el madrileño y el catalán, que volverán a nuestro país el 2, 3, 7 y 8 de noviembre, cuando en el polémico BA Arena presenten su No hay dos sin tres, espectáculo que continúa al ya clásico Dos pájaros de un tiro, iniciado en 2007. Sabina es del Atlético de Madrid y Serrat del Barcelona. Y hay un triángulo entre ellos y es argentino: Roberto Fontanarrosa, amigo de ambos e hincha de Rosario Central, fue quien diseñó en 2007 el pájaro bicéfalo que representa a los dos pájaros. El Negro moriría sin saber que su dibujo se convertiría en un emblema del disco y hasta imagen de remeras.

El ídolo máximo de Serrat es Ladislao Kubala, símbolo del Barcelona. En 1999, para el centenario del club, interpretó ante 100 mil espectadores el Himno del Barsa. “Basora, César, Kubala, Moreno y Manchón”, entonó en Temps era temps (Había una vez). Y jugó con Kubala un amistoso de veteranos. El Nano además admira a Maradona, Ronaldinho, Riquelme, Cruyff y Messi. Para Román en 2002 pidió más minutos de juego en el Barcelona dirigido por el holandés Louis Van Gaal. “Riquelme tiene ganas de hacer cosas. Sólo hace falta que le den minutos de juego”, dijo. Y también: “Van Gaal es un buen técnico… para el Ajax”.

Serrat también pidió por Messi, cuando hace dos años se demoraba la renovación de su contrato y peligraba su continuidad en el Barcelona. En una carta publicada en el diario español El País opinaba que “nunca se me ocurriría discutirle el salario al jugador que mejor se lo gana y se lo hace ganar al equipo” y que “cuando dicen que hay futbolistas que devengan barbaridades, estoy de acuerdo en que es así, pero no puedo evitar pensar en lo que se llevan los directores generales de sociedades bancarias y que, al contrario de Messi, en lugar de hacernos felices provocan con sus decisiones en la mayor parte de la sociedad disgustos irreparables”. “Será muy difícil que este club disfrute de otro jugador como tú”, le dedicó al jugador; y además: “La gratitud de los aficionados del FC Barcelona a tí, a pesar de lo efímeros que somos, será eterna”.

En 1969 Serrat vio su primer partido en un cancha argentina. Fue un Quilmes 0 – Independiente 2 en el viejo estadio cervecero. De esa vez lo que más recuerda es un hincha que orinaba en la popular como si estuviese en el baño de su casa. Con los años, Serrat elegiría a Boca como su club argentino. De hecho, fue asiduo asistente a La Bombonera. “Llegué acá en el ’69, cuando Boca Juniors tenía un equipo realmente envidiable, que no ha vuelto a repetir desde entonces. Era aquel que alineaba con Sánchez; Suñé, Marzolini, Rogel y el Negro Meléndez; en el mediocampo estaban Medina y Madurga; tenía a Ponce y Peña como wines, estaba Rojitas también”, le dijo en 1998 a la revista El Gráfico.

La letra de Dieguitos y Mafaldas es uno de los guiños futboleros de Joaquín Sabina. “Aquel año Boca salió campeón / en la Bombonera”. Lo escribió para recordar el título del equipo de Bianchi y en concordancia con su entonces novia argentina. También menciona a Martín Palermo. Al igual que su colega catalán, Sabina es de Boca en Argentina. Más fútbol: “Hoy dice el periódico / que ha muerto una mujer que conocí­ / Que ha perdido en su campo el Atleti / y que ha amanecido nevando en Parí­s” arranca Eclipse de mar. De su padre heredó el gusto por el Atlético. En 2003, para el centenario, compuso el himno junto con el ex arquero y músico Germán Burgos.

“Es el mejor. Nadie escribe canciones como él. Hablamos seguido por teléfono y hasta nos veíamos. Una vez, en un recital, me regaló su gorro y después me lo puse para salir a la cancha”, lo refirió Riquelme. Caballero, Sabina devolvió gentilezas y compuso en su honor un soneto por el penal errado en las semifinales de la Liga de Campeones de 2006, contra el Arsenal inglés, cuando jugaba para el Villarreal.

En 1999 Sabina fue una de las estrellas de La Biblia y el calefón, conducido por Jorge Guinzburg. La referencia es al programa en el que además estuvieron Diego Maradona, Charly García y Graciela Alfano. Maradona y Sabina también se cruzaron en La noche del Diez. Y en otra ocasión Diego fue invitado a subir a un escenario de Sabina a cantar Y nos dieron las diez. Sobre Lionel Messi comentó: “No es un futbolista, es Leonardo Da Vinci”. Pero pocas veces se mostró tan contento como cuando se enteró de la detención de Joseph Blatter, el ex mandamás de la FIFA: “Son una banda de gángsters”, disparó.