LA HISTORIA DE LA MONA JIMÉNEZ CON LOS REYES MAGOS

Escrita por en Libros

Lo que sigue es una parte de la extensa entrevista al cantante cordobés publicada en el libro La Palabra Hecha Pelota (Galerna). Allí habla de su amor por el fútbol, de sus equipos, del placer de escuchar a hinchadas de todo el mundo entonando el Beso a Beso y cuenta por qué entre la pelota y la música eligió cantar.

Por Alejandro Duchini

-¿Por qué hincha de Belgrano?

-Porque vivía nada más que a ocho cuadras de la cancha. Para mí fue una desilusión muy grande ir a probarme y que no me hicieran jugar para decirme si quedaba. Porque si me probaban y les gustaba cómo jugaba, y firmaba para Belgrano, yo tenía la posibilidad de jugar al fútbol cerquita de casa. Además, el colectivo pasaba por la puerta de donde yo vivía y por la cancha. Hubiese sido más fácil para mí entrenar dos veces al día o una que ir a Bella Vista, para lo que tenía que tomarme dos colectivos. Uno hasta el centro y otro hasta la cancha. Y tenía que hacer todo eso apurado, corriendo, cruzando el monte.

-Tu papá quería que fueras de Boca, ¿no?
-Sí. Cada vez que se celebraban los Reyes Magos me dejaban camisetas de Boca Juniors y un fútbol y botines. O sea: él además quería que fuera jugador de fútbol. Y que fuera de Boca. Siempre. Fijáte cómo eran las cosas que hasta los 11 años creí en los Reyes Magos. ¡Mirá lo ignorante que era!

A los 14 ya andaba metido en la noche, en los cabarets, donde me dejaban cantar tangos. Dos cosas totalmente distintas para ser tan chico. Hasta que un día me pongo la ropa de Boca y me voy a jugar a la canchita, enfrente de mi casa. Salí vestido, con los botines. “Mirá lo que me trajeron los Reyes Magos”, le dije a uno de los chicos. “¡Qué Reyes Magos, boludo! Tu vieja te lo compra eso”, me contestó.

Fue una desilusión. Porque volví a casa a contarle a mi mamá: “Como un pelotudo les dije que eran los Reyes Magos. ¿Por qué no me dijiste que son ustedes?” ¡Yo tenía 11 once años! Mirá cuánta ignorancia la mía. Bah, la ilusión de los Reyes Magos: sacar el pastito, poner el agua, los zapatos. Eran los días más lindos, que hoy no existen. Yo vivía de eso, de los sueños.

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestShare on TumblrShare on RedditDigg thisFlattr the authorShare on StumbleUponShare on VKShare on YummlyBuffer this pageEmail this to someonePrint this page