EL PARTIDO DE ANDRÉS BURGO

Escrita por en Libros, Notas

Por Alejandro Duchini.

El periodista acaba de publicar El partido, un libro en el que cuenta, de manera original y magistral, todo lo que sucedió alrededor del Argentina-Inglaterra en México 86, hace ya 30 años.

Lo bueno que tiene la llamada literatura deportiva es que, como el fútbol, de vez en cuando sale un partidazo. O un librazo. Pienso en eso después de terminar la lectura de El partido (Tusquets), el último libro del periodista Andrés Burgo, que trata sobre todo lo que rodeó al Argentina-Inglaterra de México 86. Hay libros que no se leen sino que se devoran. Este es el caso.

Se lo digo mientras tomamos un café en El Galeón. Nos juntamos porque la idea es entrevistarlo para La Gaceta pero la verdad es que hablamos más allá de los términos supuestamente periodísticos. Eso es lo que tiene de bueno la charla: que es informal. Y esas terminan siendo las mejores entrevistas.

Burgo me dice en un momento que escribir sobre ese Argentina 2-Inglaterra 1 le significó un viaje a su infancia. Que aquellos jugadores eran sus héroes y que colgaban de los pósters de su habitación. Me cuenta también que cumplió un sueño al juntarse con algunos de ellos. Para verlo a Garré, por ejemplo, viajó unos 150 kilómetros. A Bilardo y Ruggeri los entrevistó en Palermo, donde trabajan. Con otros hubo intercambios de mails. Incluyendo dos jugadores ingleses. No pudo entrevistar a Maradona, pero cuando uno termina de leer el libro entiende que eso no es lo más importante. La voz de Diego no hubiera hecho mucho mejor de lo que es este producto final.

el_partido_andres_burgosOtra cosa que me gusta del buen periodismo que aportó Burgo con este libro es que rescató historias de personajes secundarios. “Que son los que más me interesan”, me cuenta después de hablar de, entre otros, del utilero Benros, quien falleció y no llegó a ver El partido publicado. Pero lo que más me sorprende de Benros es que (sobre) vivió sus últimos días en un geriátrico, sin un peso y pasando tardes en bares donde le invitaban rondas de café. También cuenta de un periodista que era capo de Crónica y que ahora es el casero de la AFA, en la calle Viamonte. Es increíble que personas que tan cerca estuvieron de aquella historia gloriosa, desde adentro o como testigos directos, hayan llegado a estos tiempos con apremios económicos. Tanto como que aquellos futbolistas campeones del mundo no sean millonarios. Lograron muchísimo más que jugadores actuales que con un pase a Europa tal vez ya se pararon para toda su vida.

Los personajes secundarios de Burgo no son sólo jugadores. Porque se tomó el trabajo de entrevistar a ex combatientes de Malvinas. Clase 62 que jugaban al fútbol y tuvieron que abandonar su carrera para combatir en el Atlántico Sur. “Por lo general, cuando se habla de aquella guerra se entrevista a Omar De Felippe. Yo quería hablar con otros que no hablaron nunca”, me explica. Así que aparecen nombres, historias. Uno, por ejemplo, que cuenta que le atajó en las inferiores un penal a Ruggeri.

El partido es una excusa para recordar aquella Argentina con democracia incipiente. Con un presidente como Alfonsín que quería echar a Bilardo pero no sabía cómo hacerlo y que después, con la gloria, lo recibió en la Casa de Gobierno. Es además la historia de la pelea entre Bilardo y Menotti, la de Passarella fuera del plantel campeón, la de Maradona convirtiéndose en genio y figura con dos goles increíbles. Es el recuerdo del relato de Víctor Hugo, aquel del barrilete cósmico que aún hoy sigue siendo inigualable. Es el viaje por una foto que delató una mano para hacer el primer gol y que derivó en un nombre inolvidable: la mano de Dios. Es la gestación de un plantel y el ocaso de estrellas que no pudieron esquivar las desgracias. “Después de las buenas siempre vienen las malas. Nadie tiene inmunidad. Ni siquiera los héroes. A estos tipos les pasó lo mejor, pero después le pasaron todas: lesiones, perder un dedo, adicciones, problemas de paternidad no reconocidas. Pero el pedacito de gloria no se los saca nadie. En cierta forma creo que todos los días un poquito se deben acordar de que jugaron ese partido”, me suelta Burgo. Y después, al hablar de las contradicciones entre lo ocurrió y cómo lo recuerdan sus protagonistas: “Es también un libro de cómo anteponemos nuestros recuerdos a lo que realmente pasó y cómo vamos cambiando nuestra visión de las cosas con el paso de los años de acuerdo a lo que queremos. La memoria es selectiva”.

Para Burgo, ese Argentina-Inglaterra fue el partido más importante de la historia del fútbol argentino. Más, inclusive, que la final contra Holanda, en el Mundial 78. “Porque tiene todo: el gol con la mano, Malvinas, los dos primeros goles con nombre propio: La mano de Dios y el del barrilete cósmico, la primera gran frase de Maradona (“lo hice con la mano de Dios”), el gran relato de Víctor Hugo Morales, La pelea Menotti-Bilardo, el periodismo y el fútbol. Todo”, me dice.

Y yo, que me sentí un privilegiado al leer su anterior libro, Ser de River, en el que cuenta sus viajes por todo el país para seguir al equipo de sus amores en pleno ascenso, pienso en que lo hizo de vuelta. Que otra vez Burgo aparece por el mundo editorial con una joyita.

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestShare on TumblrShare on RedditDigg thisFlattr the authorShare on StumbleUponShare on VKShare on YummlyBuffer this pageEmail this to someonePrint this page