50, el número olímpico

Escrita por en Entrevista, Libros

El periodista Pablo Lisotto acaba de publicar dos libros sobre los Juegos: uno es “50 glorias olímpicas” y el otro, “50 grandes momentos de los Juegos Olímpicos”. Ambos, editados por la editorial Al Arco (dedicada a temas deportivos: www.librosalarco.com.ar) y auspiciados por el Ministerio de Educación de la Nación.

Los dos trabajos -recomendables, por cierto- se pueden leer o descargar en la página de su autor, Dame Pelota, en el link http://www.damepelota.com.ar/mis-primeros-dos-libros/2012/07/

Antes de pasar al reportaje que Libros y Pelotas le hizo, te contamos que Lisotto es actual periodista de Cancha Llena y de La Nación. “Desde marzo de 2006 tengo mi blog/sitio www.damepelota.com.ar. De hecho, gracias a lo que hice y hago ahí es que me convocaron de La Nación”, cuenta quien además trabajó en la sección Deportes de UOL y, antes, en el sitio www.invicto.com.ar

-¿Por qué elegiste 50 grandes momentos y 50 glorias?
-Por nada en especial. Yo propuse cinco ideas diferentes y esas fueron las dos que más le gustó a la gente de Ediciones Al Arco y del Ministerio de Educación.

-¿50 es un número amplio o te quedaron muchos hechos y apellidos afuera?
-50 es un número minúsculo dentro de la enorme y rica historia olímpica. Fue un desafío grande tachar otras historias o personajes. Dudé con el voley argentino (bronce 1988), pero en Al Arco me dijeron que esa historia estaba incluída en el libro “Ser olímpico”, de Ernesto Rodríguez III, que completa la “trilogía”.

-¿Cuáles son las fuentes en que te apoyaste para hacer estos libros?
-Yo siento una pasión muy especial por los Juegos casi desde que me recibí en TEA ( 1998). Estos serán los cuartos Juegos que cubro a nivel profesional, desafortunadamente todos desde la Argentina. Lo que quiero decirte es que de una manera me llevó 12 años ir adquiriendo muchos conocimientos e historias, pero entre que me enteré que el proyecto salía y la fecha límite para entregar los textos pasaron… 8 días. Operativamente, poner todos los conocmientos que tenía, más todos los que adquirí, en papel, fueron ocho días.

-¿Qué impresión te quedó de los Juegos Olímpicos como espectáculo deportivo en sí después de haberte sumergido tanto en su historia?
-Son un acontecimiento único. No descubro nada con eso. Los Juegos le devuelven ese gustito amateur a todos los deportes, sobre todo aquellos hiperprofesionalizados como por ejemplo el tenis, el fútbol y/o la NBA. Nada se compara a los Juegos.

-¿Sentís que a los argentinos nos cuesta todavía engancharnos con las Olimpíadas?
-Es probable, sacando excepciones como Las Leonas y la Generación Dorada del básquetbol, que curiosamente se ganaron su “popularidad” realizando grandes Juegos Olímpicos (entre tantos éxitos deportivos más). Supongo que pasa por la falta de política deportiva que hubo hasta hace dos años. Creo que con la creación del ENARD todo puede mejorar, aunque los primeros indicios para saber si se está haciendo un trabajo serio se verán en Río 2016. Ahí sí habrá objetivos altos a nivel deportivo que habrá que cumplir.

-¿Qué es lo que más te asombra de la historia olímpica argentina?
-Que se hayan cosechado tantas medallas (66 hasta aquí) con muy escaso apoyo económico. Eso habla de un valor y una “materia prima” muy buena, a la cual sólo le falta tener apoyo en serio para poder optimizar esos recursos y cosechar más medallas.

-¿Quién creés que es “el gran ausente” del deporte argentino en la historia de los Juegos?
-Y, un Maradona, un Vilas o un Monzón fueron deportistas muy grosos que no forman parte de la historia olímpica. Por distintos motivos, no tuvieron la chance de vivir esa hermosa experiencia de sentirse parte.

-¿A qué deportista que no estuvo en una olimpíada te hubiese gustado ver participar?
-Honestamente, no se me viene nadie groso a la cabeza, exceptuando los que te nombré antes. Seguramente soy muy injusto con alguien.

-¿Qué hechos injustos encontraste durante tus investigaciones?
-A nivel político, que se sigan disputando los Juegos después de la matanza de israelíes en la villa olímpica de Múnich 72. En lo deportivo, lo más escandaloso es cómo la URSS le ganó la final de básquetbol de Munich 72 a Estados Unidos. La última jugada se repitió ¡TRES VECES!!!, y recién en la tercera ganó la URSS. Un bochorno.

-¿Qué conclusión sacaste una vez finalizados ambos libros?
-Que lo más gratificante de todo es precisamente todo lo que uno aprende al interiorizarse en un tema, sea cual fuere. Seguramente me falte aprender mucho sobre los Juegos, pero ahora conozco su historia muchísimo más que antes de escribir esto. Eso es impagable. Ojalá que a los lectores le pase lo mismo. Que los libros sirvan para conocer historias nuevas.

Por Alejandro Duchini

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